LAS MIGRACIONES: CAOS MEDITERRÁNEO Y ANGUSTIA EUROPEA

By 23 septiembre, 2018 Artículo, José Aparicio Pérez

José Aparicio Pérez

Académico de la Real Academia de Cultura Valenciana

Actualmente el problema se agranda y agrava en el Mediterráneo y en Europa día a día. Los políticos son incapaces de encontrar una solución, priman intereses encontrados y, en general, lo empeoran ya que , en muchas ocasiones, los políticos se comportan como curas y los curas como políticos. La creación de una especie de campos de concentración, aceptada extrañamente por el desorientado Sánchez, ha causado tanta indignación como sobresalto.

Ahora son las migraciones, es decir las emigraciones-inmigraciones, unos van y otros vienen. Migración es el traslado masivo o constante de seres vivos de unos lugares a otros. Hay animales migratorios por sistema, especialmente entre aves y peces. Generalmente son traslados de largo recorrido, no considerándose como tal los cortos traslados estacionales dentro de la propia área de subsistencia.

La mayor parte de los seres vivos, sin embargo, están sujetos a un territorio y se rigen por el principio o ley de territorialidad que determina sus relaciones. Cada grupo o conjunto social está sujeto, anclado, a un territorio, que es el suyo y que éste delimita; si lo traspasa inevitablemente entra en el contiguo, es decir en el de otro grupo o conjunto social, que ya no es el suyo. Este principio también rige para los migratorios que, necesariamente, van y vienen a los mismos lugares.

Este territorio es el de subsistencia y se define como el mínimo necesario para proporcionar los recursos vitales. Normalmente es el individuo el que se adapta al mismo; si aumentan los recursos aumenta la población, disminuyendo en caso contrario. El territorio, en estado natural, es decir cuando dominan las leyes biológicas, siempre es el mismo.

Progreso tecnológico, cultura y civilización han ocultado, que no anulado, estas leyes, especialmente la de territorialidad, añadiendo nuevos valores. Ahora, junto a los medios de subsistencia el territorio contiene el legado histórico, cultural y técnico. Cada vez es más difícil, y menos deseada, la migración entre la especie humana. Para el que se traslada es mucho lo que se pierde. Para el que recibe es mucho lo que puede perder.    El Santo Padre, actuando como pastor de almas, dio a entender que estaba dispuesto a acoger en el Vaticano, si lo necesitaban, a todos los libios o centro-africanos que llegasen a Italia, aunque  se  limitó, como político, que también lo es por ser El Vaticano un estado soberano, ha habilitar un local con capacidad para recoger a unas cincuenta personas durante treinta días, suponemos que para desahuciarlos a continuación y acoger a otros cincuenta, así en relevos constantes, sin comunicar lo que harían con ellos transcurrido el plazo.

Aquí, en Valencia, la izquierda, moderada o radical, de corazón sangrante y beatífico, ha proclamado con gran vocerío mediático, su disposición a acoger a todos los que huyen de Libia, Siria o de cualquier otra parte, incluso pidiendo al gobierno español que establezca línea regular con  Italia para traerlos a Valencia en buques hispanos, de la Armada si preciso fuera. Mayor “desficaci” no se ha producido nunca, comentan muchos valencianos, añadiendo “estos no piensan como políticos salvo que lo hagan con exclusivo afán electoralista”, comentario no descabellado por cuanto que se apuntan a un bombardeo con tal de obtener votos. Y es que para propuestas electorales basura siempre hay, también, votantes basura. Los políticos deben pensar con mayor inteligencia y ecuanimidad. La inmigración masiva siempre es catastrófica y, en las actuales circunstancias, suicida.

Escribiendo este artículo se produjo el “affaire” del Espérides, barco dedicado al salvamento marítimo por “espontáneos” que haberlos ay-los por toda partes  y que, rechazado por Italia  y por otros países hartos de negreros, fue acogido de inmediato por el oportunista Sánchez, el compra-votos, y sus corifeos valencianos. Una vez aquí, parte de ellos desaparecieron de la noche a la mañana, sin despedirse siquiera,mientras que un buen número se los endosaron a Cáritas con total desvergüenza ya que les han estado negando el pan y la sal. A este gesto irresponsable se ha sumado otra compinche de Sánchez, la alcaldesa de Barcelona, siempre dispuesta a demostrar su histrionismo político.

Mientra tanto, respondiendo al efecto llamada, las costas andaluzas especialmente se han convertido en la Normandía del Sur y los desembarcos masivos de flotillas de pateras  que diariamente arriban a sus arenas dejan cientos de africanos.

En el 711 fueron bereberes y algunos moros, mas tarde almorávides, posteriormente almohades y, por ultimo, benimerines. Ahora muchos moros dispuestos a la Reconquista hasta depositar la media luna en Covadonga, sin cimitarras ni lanzas, sino con los votos de su mayoría de población por su mayor actividad genésica, que aparte de número les hace aumentar sus ingresos multiplicados por la cuantiosa subvención que les corresponde por pisar suelo hispano según propuestas de las Otras y de las unas, a cambio de nada. La prodigalidad hispana es infinita. Nuestros recursos ilimitados al parecer.

Tantas y tan torpes manera de comprar votos puede conducir a la hecatombe. Ya vorem

Publicado en Las Provincias el 20 de septiembre de 2017