EL ORIGEN DE LAS CIUDADES DEL REINO DE VALENCIA

By 26 enero, 2017 marzo 13th, 2018 Artículo, José Aparicio Pérez

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José Aparicio Pérez

Director de la SEAP
Académico de Número de la RACV

La Elche actual, la Elike ibérica, la Ilici romana, la Elig medieval y actual en idioma y ortografía valenciana  organizó distintos actos para celebrar el bimilenario de su fundación.

Aunque esto no es exactamente así, hemos de aplaudirlo por cuanto, acostumbrados como estamos a que se fije la fecha de 1238, o próximas, como la del “naixement del Poble Valencia” (sic), reconocer el carácter tan antiguo de una de nuestras más populares ciudades es ya un paso a valorar.

En realidad, cuando unos pocos años antes del nacimiento de Cristo y, por lo tanto, cerca del comienzo de la Era Cristiana, se funda la Colonia Julia Illici Augusta, se hace en el interior de una ciudad ibérica de gran categoría, en plena vida y actividad, la Elike de las fuentes clásicas. Ni se hace ex novo ni sobre un yermo, sino que se le da este reconocimiento y título a una ciudad preexistente, ya con vida hacia los siglos VI y V antes de Cristo, es decir que cuando se creó la colonia romana ya llevaba, nada más y nada menos, que quinientos años de vida, medio milenio. Es decir que se hubiera podido celebrar, también, sus dos mil quinientos años.

Pero es que, además, la ciudad ibérica se levanta, se asienta, sobre una ciudad o poblado anterior de la E. del Bronce, y éste sobre otro anterior Eneolítico, que a su vez tiene debajo claros restos del Neolítico.

De todo ello se deduce que hace unos seis mil años, cuatro mil más que los que  motivaron la conmemoración, ya se instaló allí, a orillas de un caudaloso Vinalopó entonces, una comunidad humana que, casi con seguridad, no abandonó el lugar, perpetuándose a través de los siglos, simplemente modificando su emplazamiento, que amplió y modificó con el transcurso del tiempo y que trasladó al casco antiguo del emplazamiento actual ya en época musulmana, abandonando definitivamente la loma de La Alcudia.

Gracias a este traslado la ciudad antigua quedó sepultada y preservada de alteraciones y destrucciones por obras urbanas, lo que permitió acometer excavaciones científicas sistemáticas de la mano del arqueólogo ilicitano D. Alejandro Ramos Folques desde finales del primer cuarto de este siglo hasta 1948, lo que posteriormente han continuado sus herederos, hijo y nieto. Fruto de todo ello ha sido el conocimiento de la antigüedad ilicitana y el montaje de un espléndido museo.

La ciudad celebró el bimilenario de su fundación. La Generalidad  colaboró en ello a través del Servicio de Arqueología de su Dirección General del Patrimonio Artístico, que ha organizó un Seminario sobre “La Dama de Elche: más allá del enigma. Reflexiones sobre la Dama de Elche desde el pensamiento, la literatura, el arte, la etnografía, la religión y la arqueología”, colocando a la emblemática Dama de Elche (considerada recientemente como una de las mejores obras de arte de todos los tiempos) en el centro de su atención. Nosotros participamos en dicho seminario.

Elche, recordó un hito de su remoto pasado, el de su conversión en Colonia Romana, en otra ocasión podrá, también, celebrar el sexto milenario del primer asentamiento humano, es decir el de su fundación.