DIOS, LA NADA Y HAWKING

José Aparicio Pérez

Académico de la Real Academia de Cultura Valenciana

Hawking, el que descubrió que los Agujeros Negros, insondables e indescriptibles, no eran impermeables y que determinadas partículas se escapaban de ellos atravesando la inexistente corteza, “horizonte de sucesos” la llamó hasta que lo sustituyó por “horizonte aparente” , emitiendo las llamadas “Radiaciones Hawking” precisamente, ha muerto en loor de su actividad científica y, especialmente, por la popularidad adquirida por su displicencia al opinar y por su sentido del humor, con toques de ironía y socarronería al decir valenciano, que llegaban con facilidad a la calle.

Emitió diversos mensajes contenidos en cortas frases que dieron la vuelta al mundo, desde la más rotunda de “Dios no existe” o de que a su juicio “la Teoría de la Creación no se sostiene porque Dios no creó el Universo”,aunque formulada la primera resulta ociosa la segunda, lo completó todo con la afirmación de que “la creación espontánea es la razón de que exista el Universo y por lo tanto, de la nuestra”.

Otras frases sobre los futuros peligros que acechan a la Humanidad por su acelerada multiplicación, sobre la posibilidad de tragedia total por llegada de extraterrestres o su especial visión sobre el misterio femenino, completan el conjunto.

Aparte de creer en el Big-Bang y trabajar para consolidarlo, se ocupó intensamente de hacer compatible la Teoría de la Relatividad General de Einstein (ocupada de lo grande, espacio y tiempo) con la Física Cuántica (de lo pequeño o mínimo). Y todo ello a través de las matemáticas, “el Universo está escrito en lenguaje matemático”, proclaman rotundamente los astrofísicos o cosmólogos actuales.

Pero en realidad tanto la Teoría del Big-Ban como la de la Creación, la existencia o negación de Dios y la de la creación espontánea a partir de la Nada es todo una simple cuestión de Fe, así como suena y de acuerdo con la simple definición de la misma.

Y, a partir de aquí, la debilidad de muchas afirmaciones, especialmente acerca de su profunda convicción de que la Nada existía y de que de ella procedía todo.

Higss, otro notable físico demostró que en el Universo había algo que lo permeaba todo, que lo llenaba todo, sin poder determinar su esencia, solo su existencia. La Nada, pues, no existía.

Unos pocos años después, continuadores de Higss consolidaron el descubrimiento, pudiendo afirmar que existía ese algo al que llamaron Bosson de Higss o, lo que fue más ilustrativo, Partículas de Dios en atención a que estaban por todas partes. El Eter de antaño es , pues, el Bosson de hogaño.
Así mismo, ocuparse de Dios con tanta reiteración e insistencia y rotundidad es indicio de su importancia ..El Mundo es un proceso evolutivo constante, total y absoluto que, por lo que respecta al conocido se pudo originar a partir de la Gran Explosión pero de algo preexistente, con materia y energía seguras y a través del Bossón de Higss ya perneándolo todo o expandiéndolo por encontrarse en su interior y, ahora, si, a través de la Nada.

Todos estos razonamientos, simples disquisiciones, aún son arcanos hoy día, de cuya solución hubiera gustado Hawking.

Ante el insondable Mundo que nos rodea y cuyo misterio intentó desvelar la Humanidad desde que adquirió la suficiente consciencia, en principio a través de las exploraciones personales por tiera, mar y aire, después a través de la tecnología y, actualmente, de las matemáticas,, solo caben tres posiciones: la Creación, el Agnosticismo o el Ateismo, porque desde un principió nació colectivamente la idea de un Dios creador y se fue desarrollando, es decir fue evolucionando y consolidándose en las religiones actuales. Miles todavía, con un solo Dios creador o con varios.

Dentro del Cristianismo se ha ido imponiendo la aceptación de la Creación a través de la Evolución, proceso que ha ido descubriendo la investigación científica a través de la Arqueología y la Antropología , siendo ya escasos los que afirman la Creación como acto único y total, lo que no se sostiene con rigor científico, salvo que se recurra al teológico que ya se nos aleja.

La Nada no existe, hay algo,. lo afirma la Ciencia, Dios si existe, lo afirma la Fe. La Ciencia se aproxima a su conocimiento porque conocer el Mundo es conocer a Dios. Lo hacemos los seres humanos como tendencia natural e innata y como culminación de un proceso evolutivo que, a medida que avanza nos aproxima más.. Hawking contribuyó a ello, hoy ya lo habrá comprobado.

Publicat en Las Provincias el 5 de maig de 2018